El proceso de melanogénesis de los cabellos es, en esencia, igual al de la epidermis, aunque se observan algunas particularidades.

En el caso del cabello, los melanocitos de la matriz pilosa transfieren los gránulos de melanina a los queratinocitos encargados de formar la médula y la corteza, no a los de la cutícula.

La matriz del bulbo es más activa que la capa germinativa de la epidermis. Durante la fase anagen, los melanocitos de la matriz pilosa se encuentran excitados y presentan una forma dendrítica incesante. Es su respuesta a la fabricación continua de queratinocitos. Aumentan su producción para atender la necesidad constante de coloración del cabello.

El color del cabello depende de la calidad y la cantidad de melanina.

El color del cabello depende de la calidad y la cantidad de melanina. Al igual que en la epidermis, en el cabello encontramos dos tipos de melaninas: feomelaninas, que determinan los cabellos de color rubio o pelirrojos, y eumelaninas, que determinan los cabellos negros o marrones.

El color natural del cabello va variando con el paso del tiempo desde más claros en la niñez, más oscuros en la madurez y blancos o grises en la vejez, la canicie.

Trino Miravete