La piel es uno de los órganos más irrigados del cuerpo humano. De esto se ocupa el sistema circulatorio sanguíneo que aporta todo lo necesario para que la piel y el cuero cabelludo estén bien nutridos.

Desde los planos profundos llegan a la hipodermis los troncos vasculares (venas, arterias y vasos linfáticos). En la zona superior de la hipodermis, aproximadamente en la unión con la dermis, se forma una red vascular paralela a la superficie de la piel, que se denomina plexo subcutáneo, formado por vasos relativamente gruesos.

Riego sanguíneo 2

De este plexo parten, en sentido vertical ascendente, arterias más finas, las arteriolas, desde las que salen ramificaciones laterales que forman un segundo plexo, que recibe el nombre de plexo cutáneo, y que irriga las glándulas sebáceas y sudoríparas y el folículo piloso.

De este segundo plexo parten unas ramas de capilares que forman, en el límite entre la dermis y la epidermis, el plexo papilar, encargado de nutrir la epidermis ya que en esta no existen vasos sanguíneos. Estos capilares arteriales se transforman en capilares venosos una vez realizados los intercambios metabólicos. Esta zona de intercambio, con una parte ascendente arterial y una descendente venosa se denomina asa capilar.

Toda esta red de capilares se transparenta en la superficie de la piel, confiriéndole ese característico color rosado.

Riego sangíneo 1La intensidad de la circulación capilar está en función de las necesidades nutritivas de cada zona. De ahí que sea muy prolífica su localización alrededor de los folículos pilosebáceos, elementos estos con una intensa actividad.

En el cuero cabelludo concretamente, debido a su forma y localización, la circulación sanguínea se encuentra con
algunos condicionantes que pueden resultar decisivos para el equilibrio y normal desarrollo del cuero cabelludo y sus anexos; especialmente su grosor. Este varía dependiendo de la zona, lo que puede limitar el calibre de los vasos y la fluidez de la circulación de la sangre, en las zonas menos gruesas como en el frontal, los parietales superiores y el vértex.

 

 

Bibliografía: El cuero cabelludo. Preguntas y respuestas